La relación bancaria debe unir propósito comercial y control operativo
Cuentas, pagos, liquidez, tesorería y financiación funcionan mejor cuando reflejan cómo opera realmente el cliente entre entidades, monedas y jurisdicciones.
El objetivo es apoyar la actividad diaria con autoridad clara, registros fiables, controles adecuados y visibilidad sobre las transacciones relevantes.
